Este 27 de julio sale a la venta la novena entrega de la saga Dragon Quest, que en Japón es inclusive más famosa que Final Fantasy en lo que a RPG tradicional se refiere.

Lanzado en exclusiva para Nintendo DS, Dragon Quest IX introduce el juego multijugador a la estructura clásica de un solo participante. Y el resultado, lejos de estar mal aplicado o complicar el desarrollo de la historia, es excelente.
Un amigo puede unirse y ayudarnos en nuestra partida, explorando escenarios y recogiendo tesoros, con el único inconveniente que la experiencia no se guarda, ya que el título que avanza es el de aquel que funciona como “héroe”. Pero la experiencia es grata de todas formas, ahora si podrás vivir aventuras mágicas en el mundo Dragon Quest acompañado por tus mejores amigos.
Ni bien comenzamos la partida tenemos un excelente menú de creación de personaje, y allí podrás dar rienda suelta a tu imaginación a la hora de crear tu avatar. La historia comienza cuando nuestro personaje cae al mundo de los humanos y debe descubrir que sucede en los cielos con el árbol mágico Yggdrasil y la forma de regresar a casa.

El modo de combate sigue los lineamientos clásicos del rol japonés por turnos. Controlamos un equipo de cuatro guerreros y les damos órdenes (o les asignamos un estilo de pelea para olvidarnos de navegar los menús en cada combate) para acabar con los monstruos enemigos.
Explora el mundo mágico de Dragon Quest IX y disfruta con la variedad de “vocaciones” de los personajes, que otorgan distintos patrones y tipos de ataque.
El modo multijugador está muy bien aplicado, ya que los invitados pueden explorar por su cuenta el mundo y volver a asistir a su anfitrión cuando este los necesita, sin ningún tipo de restricción.

