Divinity 2: Ego Draconis te restablece al mundo de Rivellon, un mundo eterno sorprendente pleno de magia destrozado por las continuadas guerras terroríficas. Lo que las gentes de paz que viven en esta tierra hicieron para merecer esta espantosa calamidad, no lo consiguen ni relatar los dioses, pero como diría cualquiera de los señores de la guerra, el tiempo para las interrogaciones se evapora cuando el Señor del Caos está esclavizando a tus familiares, arruinando tus ciudades y sembrando sal en unas tierras que otrora fueron fértiles. Por segunda vez consecutiva esta encarnación del mal regreso de la dimensión infernal para teñir el deslucido cielo de la sangre de los valerosos y por segunda vez los defensores de Rivellon no daría marcha atrás a pesar de las atroces pérdidas. A pesar de ello la victoria no les calmaba, puesto que sabían que algún día el Demonio retornaría.




