
Braid es un juego de plataformas en dos dimensiones que se surge de todas las convenciones del género. El intérprete es Tim, una persona uniforme y sencilla que pretende salvar a su princesa de las manos de un monstruo ruin. La historia, no obstante, es mucho más penetrante y psicológica de lo que simula.
Los asombrosos escenarios de Braid, equivalentes a pinturas vivas, son retazos de memoria en los que Tim deberá hallar fragmentos de puzzles. Sólo reuniendo las piezas podrá reformar las imágenes que le harán progresar por su odisea personal.
