El famoso estudio de desarrollo Maxis, que hoy disfruta de los increíbles ingresos generados por la saga The Sims, ha tenido una larga carrera de videojuegos donde muchas veces las temáticas tenían puntos de coincidencia entre un punto y otro, antes de dedicarse casi exclusivamente a las expansiones y secuelas del mundo Sims claro.

Will Wright, quizás la figura más destacada del estudio, vuelve a enfocarse en esos aspectos con su nueva obra. Spore absorbe elementos que ya han sido trabajados en otros títulos de la empresa, como SimCity, SimAnts o SimEarth, y los combina con mecánicas y rasgos que pueden remontarse a otros clásicos de la industria como el Populous.
Con un toque humorístico y muy personal, el humor se hace presente en esta nueva aventura donde nos dedicamos a crear un ser vivo desde su concepción celular hasta la reproducción y el final de sus días.
Argumento

La trama es más bien general en el juego, donde nosotros configuramos a nuestra criatura y debemos ir desarrollando diferentes características para que sobreviva en ambientes hostiles.
No hay un principio, nudo o desarrollo propiamente dicho ya que desde el principio la aventura la vamos creando nosotros. En eso se parece mucho al Sims, donde la historia se va armando a medida que cada partida particular llega a determinados momentos clave.
Jugabilidad

Aquí está el aspecto más rico de todo Spore. Se trata de un juego complejo, dividido en partes con mecánicas diferentes pero un objetivo similar: ayudar al crecimiento y la evolución de nuestra criatura.
Primero tenemos la sopa primigenia, donde controlamos a nuestra célula en un entorno bidimensional y guiándola para absorber diferentes elementos. Lo único que podemos hacer aquí es alimentarnos y reproducir la célula hasta que la barra de evolución se complete y nos permita saltar al próximo nivel. La primera etapa es la más sencilla, y lo único que necesitamos es absorber ADN.
Dependiendo de las costumbres de nuestra criatura podremos ser carnívoros o herbívoros, pero todas sufrirán de la amenaza de criaturas hostiles. Para evitar la muerte es primordial escoger características de ataque y defensa. Como en la naturaleza, habrá criaturas que escupen ácido, otras que se defienden con descargas eléctricas o las veloces que huyen del conflicto.
Durante la primera parte, como célula, tendremos que evitar a las criaturas más grandes que buscan engullirnos. Mientras hacemos nuestro aporte a la cadena alimenticia ingiriendo a aquellas pobres criaturas que son más pequeñas que nosotros.
Después está la etapa de Criatura, aquí abandonamos la sopa primigenia para lanzarnos a la Tierra, y de paso damos la bienvenida a las tres dimensiones en el aspecto gráfico. La atención estará centrada en nuestra criatura, pero se exploran algunos aspectos interesantes como la formación de grupos, alianzas y tribus.
Para conseguir puntos de ADN en esta segunda etapa debemos someter a las otras criaturas de la isla, o entablar relaciones amistosas. La jugabilidad está muy trabajada en lo que refiere a posibilidades de socializar. La batalla es mucho más sencilla, requiriendo ataques sigilosos y mayor fuerza para derrotar a las tribus enemigas, nada más.

En cambio, al socializar podemos explorar la danza, las poses o el canto, acercándonos de distinta manera a las criaturas de la isla.
La tercera etapa se denomina Tribal, aquí ya podemos crear edificios y utilizar herramientas. La jugabilidad cambia en algún sentido hacia una suerte de juego de estrategia en tiempo real, incluida la perspectiva.
Aquí nuevamente hay que prestar atención a las otras tribus, mientras nuestras criaturas recogen alimento y siguen creciendo diferenciándose más de los otros habitantes.
Las mecánicas están simplificadas pero el resultado es muy simpático y divertido. La siguiente etapa, Revolución Industrial, permite crear vehículos y personalizar algunas construcciones.
El punto en contra es que se pierde el control sobre los habitantes para pasar a encargarnos de la ciudad y los vehículos. Tendremos que asegurarnos que los ciudadanos sean felices y continuar con el sometimiento o la amistad con otras tribus.
Finalmente el quinto nivel es el de exploración galáctica. Controlamos una nave que podemos llevar a distintos planetas para ayudar a sus habitantes, crear colonias o transformar totalmente el aspecto de algún planeta.
Aspecto gráfico

Lo primero que hay que destacar, salvo los cambios de perspectiva, es la inteligente apuesta de la dirección artística de Spore. Sin fijarnos en calidad de texturas o polígonos, la sensación de pertenencia de cada aspecto del juego atrae desde los primeros segundos.
Se trata de un videojuego muy colorido, donde podemos personalizar múltiples detalles de nuestras criaturas y objetos, y si a eso le agregamos una animación fluida el resultado no puede ser menos que excelente.
La capacidad técnica de Spore le permite correr velozmente en casi cualquier equipo, y pese a no tener opciones para regular el apartado visual, ha sido probado satisfactoriamente en computadoras con distintas prestaciones y el resultado es muy correcto.
Aspecto sonoro
Otra serie de composiciones que demuestran el cuidado de Electronic Arts para con sus productos. Desde las canciones, que pese a repetirse nunca se vuelven tediosas, hasta el simpático idioma hablado por las criaturas. Si en The Sims había dado buenos resultados, aquí no podía faltar.
Pero hay más, el cuarto estadio nos permite editar también el tipo de sonidos, creando hasta el himno para nuestra civilización.
Conclusión

Spore es un juego para los amantes de la personalización. Aquellos jugadores que disfrutan sintiendo que están creando algo y que son parte de un todo exclusivo y dirigido por ellos.
Colorido, sencillo en sus mecánicas y con muchas opciones para la edición y jugabilidad, que cambia en más de una ocasión para sorprender e ir introduciendo las temáticas del juego.
Es un juego absorbente y podemos encontrarnos durante horas tratando de guiar a nuestra criatura hacia el éxito, pero la mayor ventaja es la posibilidad de volver a jugarlo con resultados totalmente diferentes.
Un título que no debemos dejar de probar si disfrutamos la estrategia en tiempo real y la gestión de recursos, o las aventuras con acción. Se trabajan muchos géneros en Spore.
Videos
Gameplay de Spore.
Review del videojuego Spore.










