Mediante la distribución digital muchos desarrolladores de videojuegos han podido dar rienda suelta a su imaginación y crear aventuras que de otra forma veríamos muy difícilmente en el mercado, debido a mecánicas quizás no del todo probadas y arriesgadas para una inversión mayor.

Es el caso de Limbo, la obra debut de Playdead, que consigue combinar un estilo de juego muy sencillo en una verdadera apuesta a la innovación gracias a una estética y una vuelta de tuerca verdaderamente profunda, acompañada por una trama sencilla pero muy intensa y la genialidad de una estética sorprendente y mechada con momentos sublimes de jugabilidad.
Su llegada a Xbox Live viene después de conseguir el premio de excelencia técnica en la Game Developers Conference y con un precio verdaderamente bajo para la calidad del juego, prepárense para conocer los secretos y maravillas de Limbo.
Argumento

Simple, minimalista pero a la vez intenso e indispensable para comprender aquello que nos lleva a seguir jugando. Nuestro personaje es un niño sin nombre, o mejor dicho la silueta de un niño. Dos puntos blancos funcionan como ojos y no necesitamos saber más nada.
Despertamos de una pesadilla y comenzamos a avanzar hacia la derecha, como en los clásicos juegos de plataformas en 2D, nos mueve la curiosidad, la costumbre y el deseo de explorar el mágico escenario que se nos plantea en distintas tonalidades de gris.
Y la historia o es más que eso, un niño que recorrer el escenario en busca de su hermana perdida pero no se habla demasiado al respecto. Casi como si la trama no existiera, un encanto extraño pero que al poco tiempo nos atrapará con su estupenda jugabilidad.
Jugabilidad

Con estética de plataformas en 2D, Limbo nos ofrece un control muy sencillo. Movemos con el stick, saltamos con el botón A y con el botón X podemos lanzar distintos objetos para resolver los puzzles que se nos presentan y evitan nuestro paso.
Los puzles están siempre relacionados con objetos de nuestro entorno y obstáculos que deberemos sortear para seguir avanzando, ya que la exploración de los hermosos mundos de Limbo está siempre hacia nuestra derecha, y es tan bello lo que tenemos ante nuestros ojos que el deseo de seguir es casi automático.
Pero los controles tan mínimos no implican sencillez, los puzles hacen gala de un excelente sistema de física y lógicas que van desde acumular elementos para crear nuevas plataformas hasta la posibilidad de utilizar grifos de agua para empujar otros objetos y mucho más.

Algo para destacar del título de Playdead es como consiguieron, con esa mínima combinación de controles, una gran variedad de situaciones que nos harán divertirnos a lo grande.
La muerte será algo habitual, pese a la destreza que tengamos con el pad. Pero no hay que asustarse, Limbo está organizado de tal modo que hay chekpoints repartidos por la pantalla y podemos usar cada muerte para investigar que error cometimos y buscar sortear las trampas.
Al no estar dividido en capítulos o etapas, Limbo consigue hacernos sentir que estamos ante una pesadilla constante que nunca termina de desaparecer de nuestras mentes, una sensación estupenda que se ve acentuada por el excelente diseño artístico, quizás lo más llamativo de todo el juego.
Los enemigos son sombras gigantescas de formas muy variadas, insectos, arañas y monstruos, todo lo que puede plagar la mente de un niño está presente en la forma de una escala de grises abrumadora y mortal, y sin embargo el juego siempre nos invita a seguir y descubrir el final del camino.
Aspecto gráfico

Increíble, pese a lo minimalista, Limbo consigue transportarnos a un mundo de pesadilla donde la soledad y las amenazas están siempre presentes. No encontraremos muchos personajes humanos o con los que podamos interactuar, y sin embargo el juego nunca se torna aburrido o denso.
Terminar de andar los caminos construidos con un motor gráfico tan sencillo, pero que aprovecha al máximo de la física y la escalara de grises para darnos sensación de profundidad, extensión y soledad, le dan a la dirección artística de Limbo todos los méritos de su éxito.
Playdead juega con nuestras sensaciones y nos sumerge a una aventura de belleza insondable.
Aspecto sonoro

Igual de sencillo y potente. Las melodías y los efectos de sonido se unen al aspecto gráfico de Limbo y nos sumergen de lleno en el escenario.
La música solo está presenten en contadas ocasiones, el resto del tiempo serán los sonidos de aquello que mora en la oscuridad lo que nos guíe. Pequeños pasos en medio de un territorio hostil que parece rechazar nuestra presencia.
Una maravilla técnica que combinando un estilo sencillo consigue resultados infalibles, y todo por un precio muy bajo y en descarga directa. Playdead se ha hecho con nuevo clásico, y es solamente su primer juego.
Conclusión

Limbo es un juego que nos permite seguir hablado de los videojuegos como arte. Su parte artística nos permite ver una forma diferente de hacer juegos, alejada de los grandes presupuestos, los videos generados por computadora de larga duración y las franquicias que apuestan a lo seguro para seguir facturando.
Eso es una forma, y Limbo nos muestra la otra. Obras quizás menos abarcadoras y de menor llegada al público, pero con una fuerte apuesta personal.
En el caso particular de Limbo hubiera sido muy favorable agregar algunas dificultades más, quizás movimientos o puzzles nuevos que permitan explorar aún más la faceta jugable.
Pero a nivel visual, sonoro y técnico, Limbo no puede faltar en tu colección. Es distinto, es emotivo en una forma muy propia, y además la descarga desde Xbox Live es rápida y muy sencilla. En cuestión de minutos estarás disfrutando una aventura de lujo donde los miedos y las fantasías se mezclan y dan paso a un mundo oscuro pero llamativo.
Si te gustan los videojuegos tienes que darle una oportunidad a esta experiencia única, un verdadero “videojuego de autor”.
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Limbo | trailer E3 XBox 360 live.
Limbo (Xbox 360) – Trailer Oficial.
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